Amagua Natura surgió hace más de tres décadas como huerta orgánica y jardín de conservación rodeado de árboles ancestrales, flora tropical y biodiversidad endémica. En 2019 comenzó a recibir viajeros en busca de descanso y desconexión de la vida urbana. Con el paso del tiempo, no obstante, se convirtió espontáneamente en un foco de inspiración tanto para artistas de diversas disciplinas como para terapeutas. Hoy ha evolucionado hacia un concepto de residencia artística en medio de la selva: un lugar donde la naturaleza no es únicamente panorama sino parte del proceso creativo.
Amagua Natura se encuentra en uno de los rincones más privilegiados del occidente de México, inmerso en la exuberancia que caracteriza a las faldas del Volcán de Fuego de Colima. Cafetales, helechos, palmas y una abundante vida silvestre en la que confluyen decenas de especies de aves contribuyen a crear un ámbito ideal para la creación. Alimentada durante siglos por la actividad volcánica, la tierra da origen a una vegetación intensa que cambia de matices con la luz del día y las estaciones del año.
A pocos minutos se localiza el Pueblo Mágico de Comala, reconocido por su arquitectura tradicional, sus jardines y su atmósfera apacible. Hacia el sur, a menos de una hora de distancia, el paisaje desciende gradualmente hasta encontrarse con el océano Pacífico, donde el sonido de las olas y la brisa marina completan la experiencia de una región única. Entre volcanes, montañas, huertos, ríos y mar, Amagua Natura ofrece un entorno natural extraordinario que invita a reconectar con los ritmos esenciales de la naturaleza.